A la hora de elegir sábanas, acolchados o frazadas, es normal que aparezcan dudas sobre los materiales, las texturas y las terminaciones. Por eso armamos esta guía básica para que sepas qué significa cada concepto y elijas con confianza lo que mejor se adapta a tu hogar.
Algodón: Suave, fresco y natural. Ideal para el verano porque respira y evita el calor.
Poliéster: Más resistente y duradero. Seca rápido y no se arruga tanto.
Mezcla íntima (50% algodón – 50% poliéster): Combina lo mejor de ambos mundos. Suavidad del algodón + resistencia del poliéster, sin generar las molestas “pelotitas”.
Percal: Tela de alta calidad, con más hilos por pulgada. Cuantos más hilos, más suave y resistente. A partir de 144 hilos ya se considera percal.
Prewashed: Proceso de prelavado que le da a la tela un tacto más suave y un aspecto relajado, con arrugado sutil.
Antipeeling: Tratamiento especial que evita que se formen pelotitas en la tela.
Microfibra: Hecha con fibras ultrafinas de poliéster, muy suave, ligera y de fácil mantenimiento.
Embozo: La parte superior de la sábana plana, que suele llevar un dobladillo más ancho o de otro tejido, dándole un detalle estético.
Matelaseado: Costura que une varias capas de tela con un dibujo decorativo. Lo vas a ver en acolchados y covers, que combinan diseño y abrigo.
Ribete / bies: Cinta fina que se coloca en los bordes de acolchados o sábanas como detalle de terminación.
Polar: Sintético, muy abrigado y liviano. Ideal para el invierno.
Flannel fleece: Muy suave, hecho de fibras sintéticas cepilladas que lo hacen más mullido.
Corderito: Tejido imitación lana de oveja, súper abrigado y suave al tacto.
Teddy Bear / Lion fleece: Texturas de pelo largo y mullidas, muy suaves, pensadas para máximo confort y calidez.